SERMÓN DE LAS SIETE PALABRAS Y EL DESCENDIMIENTO. COFRADÍA DE LA SANTA MISERICORDIA, NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD Y SANTO ENTIERRO.
Por Antonio Manuel Cuaresma Maestre
Viernes Santo 3 de abril de 2026
En la iglesia Prioral de Nuestra Señora de la Asunción. Aroche (Huelva)
OBERTURA
A cargo del organista Abel Rosario Velez:
Anima Christi de Marco Frisina
PRELUDIO
Estimado Padre y Director espiritual de los feligreses arochenos, Consejo de Hermandades y Cofradías, Hermandades de Aroche, hermanas, hermanos, buena y esperanzadora tarde de Viernes Santo.
Aquí nos encontramos un año más para cumplir con una de las tradiciones más auténticas, junto al Sermón de Pilatos, de nuestra Semana Santa arochena. Y como ya hiciesen mis antecesores, le doy gracias señor cura párroco por permitirme ocupar este lugar, que es el púlpito de nuestra iglesia prioral, que, comúnmente, corresponde al sacerdote, padre predicador cuaresmal, pues si los pregones los dan los seglares, los sermones son dignos de un religioso.
Una vez dicho esto y cumpliéndo con la tradición, me dispongo a ocupar vuestro tiempo durante la próxima media hora aproximadamente, dándoos las gracias por escuchar, pidiéndoles que miren, mientras pronuncio este sermón, a vuestro interior, a lo más reflexivo de vuestro ser, para que en este tiempo, nos detengamos, pensemos en nosotros mismos y en nuestras acciones con los demás y, de esta manera, sea este sermón fructífero, que nos ayude a crecer en nuestra fe en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo, creciendo así nuestra fe en el ser humano.
Y es que este acto, que se lleva haciendo en Aroche desde hace casi 500 años (desde el siglo XVI viene quedando registrados en los archivos eclesiásticos), tiene un único fin, el de evangelizar, mediante el auto sacramental, que no es más que la escenificación teatral religiosa, de un solo acto y estructura alegórica, centrada en un momento de la vida de Jesús, recordando este Sermón sus Siete Últimas Palabras en la cruz y escenificando su descendimiento a manos de los Santos Varones.
Para mí, y para muchos arochenos y vecinos serranos, este, ha sido siempre un momento cumbre de la Semana Santa arochena y de la Sierra, ya que, es cierto que se realizaba en más pueblos de la Sierra, conservándose el rito, únicamente en Aroche. Para mí, supone el momento mistérico de la muerte de Jesús, un momento solemne, lleno de silencio y recogimiento, causando un respeto tal, para la comunidad, que sientes en tu interior allá donde estés, que tienes que desplazarte hasta nuestra iglesia prioral a vivirlo junto a tus hermanos. Pero a la vez, es un momento de esperanza, alegría y júbilo, porque lo que estaba escrito se ha cumplido y nuestros pecados van a ser totalmente redimidos por el hecho de que Jesús va a hacer cumplir las Escrituras, sabiendo que resucitará, que otra oportunidad es posible, que el perdón, en nuestros corazones, puede llegar a reinar, así como lo hace el Maestro junto al Todopoderoso, su Padre Eterno.
Jesús vino al mundo por nosotros, para compartir sus enseñanzas y ser modelo de vida. Nos lanzó y aun nos lanza, a través de las Sagradas Escrituras, un mensaje tan potente, tan rompedor, que nos hace tener que poner de nuestra parte para hacer del mundo, de nuestro mundo cercano, nuestra familia, nuestro grupo de amigos, nuestro pueblo, un lugar mejor, un espacio de convivencia centrado en el perdón, de los unos a los otros. Y es que esa es la clave, ser capaces de perdonar, para cuando llegué nuestro momento, que llegará, tarde o temprano, es lo único que tenemos seguro en esta vida, miremos atrás y seamos capaces de sonreír, porque lo hemos hecho bien, hemos obrado bien y hemos contribuido a dejar una sociedad mejor de la que nos encontramos. Pero ello requiere esfuerzo, pensar, recapacitar, ser capaz de respirar antes de contestar y tener la habilidad de empatizar.
Nuestro modelo, el Maestro, así lo hizo, durante su vida se rodeó de gentiles y pecadores; marginados religiosos y sociales; publicanos, recaudadores de impuestos, samaritanos, romanos, cananeos, … mujeres.
Mujeres, son ellas las que como bien sabemos han mantenido el carácter eclesiastico, de reunión, de tradición en nuestro pueblo, máxime, si hablamos de nuestra Semana Santa; África con el Cristo, Raquel con el Nazareno, Sisa con el Yacente y Dolores Sancha con la Virgen de los Dolores. Ellas han sido la llama instigadora de mantener lo que hemos traído hasta hoy, con humildad, trabajo y constancia. ganándose el respeto de los fieles, agarrados a una fe que sabían que ellas podían mantener.
La mujer fue desde el primer momento portadora del mensaje de Jesús, siempre estuvo en sus predicaciones y caminar, y su figura fue tan importante durante la vida, muerte y resurección de Jesús, que estuvieron en todo momento, siendo apóstoles de los apóstoles al ser, como nos indican los cuatro evangelistas, las primeras que vieron a Jesús resucitado y transmitirle a los demás Apóstoles, el triunfo a la cruz, el triunfo a la muerte.
Jesús lanzó un mensaje eterno, unas enseñanzas que han llegado hasta nuestros días y que hoy día podemos tomar como ejemplo y poner en práctica, por eso aquellos sermones, parábolas o enseñanzas las podemos traer a día de hoy para interpretarlas, no nos habla sólo de algo que sucedió hace 2.000 años, nos habla de algo que está sucediendo hoy día, a nuestro alrededor.
Hoy, en esencia, nos trasladamos a hace 2.000 años, a las afueras de Jerusalén, a una colina llamada Gólgota, o Calvario, desde donde los presentes vieron cómo aquel día, en el templo de Jerusalén:
“EL VELO SE PARTIÓ EN DOS”
SE ABRE EL VELO DEL ALTAR MAYOR
LAS SIETE PALABRAS
Ya en la cruz y flanqueado por dos malhechores, Gestas y Dimas, Jesús va a comunicarse con el Padre, haciéndolo a la vez con nosotros, lo divino y lo humano, se van a unir en este momento, el último momento del Cristo que derramando su sangre va a liberarnos del pecado original, aquel que cometiese Adan y Eva, por ello en muchas obras de arte la carabela, a los pies de la cruz, aparece como símbolo de redención, sellando una Nueva Alianza con la humanidad.
Primera Palabra:
1. “Eloi, Eloi lema sabactani” (Dios mío, Dios mío, ¿Porqué me has abandonado?). Mc.15. 34-35.
Una expresión de un Dios hecho ser humano, (hombre, mujer), que se siente desprotegido, desamparado y abandonado, al sentir dolor y sufrimiento y ser llevado a la muerte como un delincuente más según la tradición romana, bajo la crucifixión.
Todos nosotros hemos sentido ese pesar en algún momento de nuestra vida, un desasosiego en el que hemos expresado por qué me pasa esto, qué he hecho yo, por qué no puedo comprender esta situación tan fuerte, y es que es necesario caer para levantarse, es designio humano el que esta vida nos golpee y que nosotros seamos capaces de afrontar tales golpes con entereza, porque aunque en ese momento no lo veamos, como seguramente le sucedía a un Jesús más humano que nunca, vamos a resucitar con más fuerza, con más entereza, con más experiencia que nos va a hacer fuertes y a sacar energía de lo más profundo, porque sabemos que hay algo que nos da la energía que necesitamos para ello. Esperanza.
Segunda Palabra:
2. “Padre, perdónales porque no saben lo que hacen”. Lc. 23. 34-35
Jesús, que había sentido en un primer momento abandono, sabe que no está solo, y por ello se dirige al Padre Eterno, pidiendo para los que le han hecho caer, estar en esa situación, PERDÓN!!. Es capaz de pedir perdón y perdonar en el extremo de su vida.
Una lección que debemos hacerla nuestra, perdonar, algo nada fácil, algo que podemos pensar que dado el caso es imposible porque nunca lo haremos, no podemos hacerlo, nuestros principios no nos lo permiten. Jesús, a punto de morir, es capaz de PERDONAR a quienes les han llevado hasta ahí, es capaz de poner la otra mejilla a aquel que le abofetea, algo que nos parece de locos, pero es que solamente ese tipo de locos, con AMOR Y PERDÓN, son capaces de cambiar el mundo y la realidad, haciéndose eterno por ello, dando un ejemplo que van a contar generación tras generación.
Tercera Palabra:
3.“Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso”. Lc. 23. 42-43
Es lo que le dice Cristo a Dimas, tras aguantar las mofas de Gestas. Dimas, a pesar de haber pecado, haciendo algo que le ha llevado hasta la crucifixión, confía y cree en el mensaje, cree en la resurrección.
Qué difícil debe ser esos momentos que todos vamos a vivir en los que sabes que la vida se acaba, en los que eres capaz de agarrarte a lo que sea por seguir en esta realidad. Dimas le pide a Jesús: “Jesús acuérdate de mí cuando llegues a tu reino”, respondiéndole Jesús con esta tercera palabra. Yo veo ese paraíso en la memoria, en el recuerdo que se tendrá de nosotros, que irá ligado íntimamente a nuestras acciones, aquellas que tendremos con los demás en el día de hoy, en el ayer y en el mañana. Insisto, pensemos, meditemos, oremos y empaticemos, dediquémonos un tiempo de calidad a nosotros mismos para poder dedicarle tiempo, de calidad, a los demás, a la comunidad. Solo de esta manera, a través de la empatía, podremos alcanzar el paraíso, depende solo de nosotros.
Cuarta Palabra:
4.“Mujer, ahí tienes a tu hijo. Hijo, ahí tienes a tu madre” Jn.19. 26
Los evangelios nos narran que había muchas mujeres siendo testigo de la crucifixión, María Magdalena, María, madre de Santiago y José, la madre de los hijos de Zebedeo, María de Cleofás, y ella María, su madre, la madre de Jesús, la madre de Cristo, del Crucificado, sufriendo por su hijo, es a ella especialmente a la que en este momento la hace madre de todos nosotros, al referirse a Juan, su discípulo amado como su hijo, haciéndonos a todos hijos suyo y a la vez haciéndonos a todos hermanos.
Hace siglos en este auto sacramental celebrado en Aroche en la puerta de la iglesia, antes de trasladarse el mismo al interior del templo, ellas estaban presentes y hoy todas las mujeres lo seguís estando siendo parte omnisciente de este momento y a todos los hombres presentes con vuestra asistencia, partícipes también de este acto.
La mujer, es madre, es dadora de vida, es naturaleza, energía, es venerada, es la que une y hermana y así lo deja saber Jesús, que desde el Mediterráneo envía este mensaje a toda la humanidad, haciéndolo saber con esta cuarta palabra.
Quinta Palabra:
5.“Tengo sed”. Jn. 19.28
Jesús agoniza, no puede más, ha pedido poco tiempo antes que se aparte de él este cáliz, pero como nos narra el evangelista Mateo “el espíritu es decidido, la carne es débil”. Jesús que pide compasión y algo de beber vuelve a encontrar la naturaleza humana del engaño, dándosele de beber en lugar de agua, vinagre, haciendo cumplir las Escrituras, todo se está cumpliendo. Jesús en estos momentos siente la sed, pese a todo lo que padece, de salvar a la humanidad.
En muchas ocasiones tenemos una necesidad física real, como sintió Jesús en este momento, pero nuestra mente, lo más poderoso que tenemos, puede luchar contra lo físico, el poder mental de cada uno de nosotros con un buen control puede hacer que nos haga controlar la situación y estar por encima de ella, haciéndonos más fuertes y valientes ante lo que se avecina.
Sexta Palabra:
6.“Está acabado». Jn. 19.30
En la expresión griega “tetelestai”, que significa: “todo está cumplido”, “todo está consumado”, el Cristo ha cumplido su misión, es esta una palabra de plenitud, nunca de fracaso. Jesús nos dice directamente que todo ha llegado a cumplimiento, misión cumplida con este momento que está pasando.
Es otra de las grandes lecciones estando en la cruz, una lección de esfuerzo, labor y constancia, de un arduo trabajo que se ve recompensado de tal manera que 2.000 años después estamos recordando. “Amaos los unos a los otros como yo os he amado”, dice a sus discípulos para que expandan el mensaje. El amor ha sido tal que le ha llevado a esta situación, el esfuerzo ha sido tan extenuante que cansado, sofocado y maltratado va a alcanzar la victoria, a cumplir el objetivo. A pesar de las dificultades en el camino, la pereza, la envidia, el egoísmo, nosotros tenemos que tener un objetivo claro y luchar por él porque como nos indica Jesús en el camino con su ejemplo de vida, se puede conseguir.
Séptima Palabra:
7.“Padre en tus manos encomiendo mi espíritu” Lc. 23.46
Séptima y últimas palabras de Jesús, donde demuestra una confianza total en el Padre y donde de una manera libre, consciente de ello, entrega la vida al Padre con el que mantiene, hasta en este último aliento de vida, una relación cercana y personal que le hace no perder la conexión.
Entrega su vida por decisión propia, libremente. Una libertad que en muchas ocasiones a nosotros seres humanos nos cuesta muchísimo, porque somos esclavos de las mochilas que arrastramos, de la educación que hemos recibido y el entorno donde hemos crecido. La libertad es el bien más preciado del ser humano, sin banderas, sin siglas, Jesús nos habla de un Nuevo Reino, donde el perdón, la paz y el amor reinarán.
Marcos y Mateo nos narran que “dicho esto expiró”.
EL DESCENDIMIENTO
POR FAVOR, QUE ENTREN LOS SANTOS VARONES
1. Entran los Santos Varones
Representan a José de Arimatea, Nicodemo y sus ayudantes, miembros del Sanedrín, es decir el consejo judío, en el que había saduceos, élite sacerdotal e influyente, y fariseos, más centrados en la ley y la tradición, van a solicitar a las autoridades el cuerpo de Jesús una vez muerto.
Los Santos Varones entrantes, van a solicitar a la Virgen Santísima de los Dolores, el permiso para descender el cuerpo de su hijo. Ellos son los únicos que tienen el privilegio de poder bajar de la Cruz a nuestro Cristo Yacente. Los únicos que tienen el honor de tocar una talla anónima, articulada, de madera policromada, que data de finales del siglo XVII o principios del XVIII, cuyo encargo por esta Hermandad se hizo para este menester que estamos viviendo esta tarde de Viernes Santo en Aroche.
Ya ascienden hasta lo alto de la cruz para proceder al descendimiento del cuerpo.
2. Quitad el INRI
Retirad de la cruz la tablilla donde está escrito INRI, Iesus Nazarenus Rex Iudeorum, Jesús de Nazaret Rey de los Judios, que estaba escrita en tres lenguas, hebreo, latín y griego. Se trata del titulus crucis donde se escribía el nombre del reo y la causa de su condena. Escrita en tres idiomas dominantes para que el máximo número de personas posibles se enterasen de quién era Jesús el Nazareno, reconocido por Pilatos como Rey de los Judíos. Este se quedó impactado con la respuesta de Jesús durante el juicio cuando le advierte que “mi reino no es de este mundo”.
3. Despojad de su cabeza las potencias
Esos tres rayos luminosos exclusivos de Cristo, que hacen referencia a un Jesús triunfante sobre la muerte, el dolor y el mal. A su vez también es una clara alusión a la trinidad, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
4. Retirad la corona de espinas
Una corona fruto de la burla que sufrió durante la flagelación, que es lo que muestra nuestra talla arochena del Cristo de la Humildad y Paciencia, una corona de un rey que abandera los valores de humildad, sencillez y compromiso.
5. Colocación del Santo Sudario – Los Santos Varones colocan alrededor del torso de Cristo la cinta con lo que lo bajarán
Observemos en silencio algo único, auténtico del Viernes Santo Serrano, Arocheno, el momento en el que los Santos Barones comienzan a preparar la bajada del cuerpo. Sed conscientes de ello.
6. Quitadle el clavo de la mano derecha
Quitadle el clavo de la mano derecha y bajad cuidadosamente su brazo. Una mano con la que bendijo a la humanidad, con la que curó a enfermos; leprosos, ciegos, lisiados, todos quedaron sanados cuando el Padre intercedió por él para realizar cada uno de los milagros y poder hacer más fuerte el mensaje de salvación.
7. Quitadle el clavo de la mano izquierda
Quitadle el clavo de la mano izquierda y bajad delicadamente su brazo. “Que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda”. ¡Cuántas veces realizamos acciones y alardeamos de ello!, Jesús en su humildad nos hace esta reflexión para que estemos en paz con nosotros mismos antes de estarlos con los demás.
8. Retirad el clavo de sus pies
Unos pies que tanto caminaron, para hacer llegar el mensaje a toda Galilea, una región que hoy día sufre una de las muchas guerras que lastimosamente, en este siglo XXI vivimos en nuestro planeta y en la que creemos no poder hacer nada. Unos pies que siguen caminando cada día, en cada lectura de la Biblia, que nos hace recordar los pasos del Maestro.
9. Bajadlo de la cruz
Santos Varones descended el cuerpo de Jesús de su cruz. Dejadla vacía y a su vez llena de simbolismo, un simbolismo que se va a convertir en elemento de unión de una nueva religión que asentada en Pedro y Pablo va a recorrer el mundo. Serán las primeras comunidades y con posterioridad, en la Edad Media, las órdenes mendicantes las que mejor van a trascender en el mensaje, con una fortaleza que en estos momentos necesitamos.
Mostrad el cuerpo al pueblo de Aroche, como manda la tradición. Silencio.
Pensemos, reflexionemos, recemos, pidamos y demos gracias, por todos los arochenos que ya no están con nosotros y que son parte de nuestra historia. Tenemos su energía. Ellos viven en nosotros.
PRESENTACIÓN A SU MADRE
Llevad la bandeja con las potencias, corona de espinas y clavos, y el cuerpo sin vida en la imagen de nuestro Yacente ante su madre nuestra venerada Virgen Santísima de los Dolores que contemple el cuerpo inerte de su hijo. Piedad.
La madre, con la que nunca perdió la confianza, aceptó humildemente los designios de Dios diciendo “Hágase en mí tu voluntad”. Ella sigue siendo luz y guía, a ella nos seguimos encomendando y ella confía en la resurrección, en la esperanza de la vida eterna, en que todo el mensaje sea una lección de vida que nos da fuerzas y da sentido a todo este acto para que pase de ser una representación teatral, a un auto sacramental repetido durante generaciones en Aroche y que hoy estamos viviendo.
DEPOSITADLO EN LA URNA
Estaba escrito y así sucedió. Al tercer día resucitará y ese nuevo renacer hará que la muerte física y espiritual sea historia, la energía se transformará y el mensaje seguirá calando en nuestro corazones, nuestras intenciones y nuestras acciones.
Amen (Así sea)
Dedicado a mis abuelas Dolores Sancha Vázquez
y Luisa Bermejo Carmona.
Y a la Cofradía de la Santa Misericordia,
Nuestra Señora de la Soledad y Santo Entierro
REFERENCIAS
Alonso Schökel, L. (2006). La Biblia del peregrino. Ed. Mensajero. Bilbao.
Mañara, Miguel. (1778). El discurso de la Verdad. Facsímil reimpreso por cuarta vez por la Hermandad de la Santa Caridad. Sevilla.
Rodríguez Guillén, Antonio. (2019). Iglesia Prioral Santa María de la Asunción de Aroche (Huelva). Ed. Asociación de Mayores Awrus. Aroche.
Rodríguez Guillén, Antonio. (2014). Semana Santa en Aroche. La devoción de un pueblo. Autoedición. Aroche.
Séneca (1974). De la brevedad de la vida. Ed. Aguilar. Buenos Aires.
VV. AA. (2025). Actas del IV Curso Arias Montano. Humanismo en perspectiva multidisciplinar para el siglo XXI. Ed. Centro del Humanismo Europeo. Fregenal de la Sierra.
VV.AA. (2004). Guía Histórico-Artística de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Ed.Iniciativas Leader Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Huelva.


